viernes, 9 de enero de 2015

Cuatro meses sin fumar

El tiempo pasa y la vida sin fumar es una realidad. Damos por hecho muchas veces que nos enfrentaremos a situaciones, que me han sorprendido, pues nada tenían que ver con la realidad.
Solemos pensar de manera automática, nuestro cerebro durante nuestra vida ha aprendido a responder como un autómata guiados por el aprendizaje anterior. De igual modo nos dejamos llevar por los consejos y las experiencias de los demás, existe información en exceso, a veces, a través de internet queremos encontrar una rápida respuesta a aquellas dudas y nos encontramos ante un bombardeo sin fin de información. Pero ¿ es todo verdad ?, ¿ es de calidad ?, se ajusta a la realidad o son una visión sesgada.

A modo de ejemplo: al dejar de fumar eres advertido por tus amigos y conocidos que vas a engordar, y si bien es cierto, puede ser tu caso, y podría ocurrir que aumentaras de peso en un par de kilos o a lo sumo en 4 ó 5 kilos. No será preferible aumentar unos kilos para encontrarnos más saludables, y siempre podrás perder esos kilos de más, y además como en mi caso puede surgir la sorpresa: LLEVO PERDIDO 3 KILOS.
Sí has leído bien, llevo casi 4 meses sin fumar y he perdido 3 kilos, tampoco yo me lo creía, pero por una vez sonrío a mi báscula. La explicación que le encuentro abarca dos frentes.
Mi ansiedad a bajado de forma considerable, antes era más nervioso y mi ansiedad y nerviosismo lo mantenía en niveles diremos altos. Al dejar de fumar se produce una disminución muy importante de los niveles de ansiedad ( a partir del primer mes es más que palpable ). Al disminuir mi ansiedad disminuyó mi apetito y así me saciaba antes, además de comer más tranquilo y masticar un poco más cada bocado.

Por otra parte me mantenía en alerta, ya que partía de la premisa de la posibilidad de engordar, por lo que controlaba un poco más mis comidas y regulaba mejor las cantidades y la frecuencia, como resultado y después de 4 meses sin fumar, pesó 4 kilos menos, me alimento mejor, me siento mejor, duermo mejor.
Creo que es evidente que mis palabras transmiten algo de euforia, pero es como me siento. He derrotado a un monstruo al que consideraba invencible.

Video para eliminar la ansiedad

Quedan lejos los día que me levantaba con ganas de fumar, los deseos irrefrenables cesaron, y llegó la calma y la tranquilidad. Nunca me vienen recuerdos de los cigarrillos, no me acuerdo para nada, sólo lo pienso cuando me cruzo con alguien por la calle y su columna de humo y ese olor a tabaco inunda su alrededor. Y digo olor por no llamar peste a los humos de los cigarrillos porque sonaría como una traición viniendo de alguien que a tenido como amigo a los cigarrillos por 30 años.

Han pasado las fiestas de Navidad, las cenas y comidas copiosas  las he vivido como el que más, con una sutil diferencia, no fumo. Y no ha pasado nada, no he sentido ganas de encender un cigarrillo. Sólo pensar de colocar un cigarro en mi labios y volver a caer en esa tortura de amistad que queramos o no, está condenada desde el principio. Ningún amigo quiere tu muerte, y los cigarrillos son " falsos amigos", cada calada es un paso más al filo del precipicio, y abajo sólo está la muerte.

De todas formas no quiero que te quede con el mensaje de que se debe dejar de fumar para no morir de forma prematura, quédate mejor con la idea de una vida con más libertad, mejor olor, mejores aromas y la sensación de que has recuperado en parte tu autoestima al aumentar tu autocontrol.

Espero que este Año Nuevo te traiga felicidad y que se cumplan todos tus deseos; el mío es muy sencillo:

DEJA DE FUMAR POR FAVOR.

FELIZ   2016

Un saludo. Jesús Moreno