miércoles, 26 de noviembre de 2014

Síntomas al dejar de fumar.

Dejar de fumar debe ser tomado como una guerra con miles de batallas, los frentes son numerosos, diferentes y de duración variable.

Partiendo de los datos de mi propia experiencia os diré que lo peor son las dos primeras semanas y dentro de ese periodo los 3 primeros días. Ahí sufres el " mono " con mayor intensidad, pero disminuye cada día un poquitín, lo justo para que puedas atisbar que la meta se acerca.

Un tema que en internet no he visto buena documentación es respecto a los SÍNTOMAS AL DEJAR DE FUMAR , que pueden camuflarse con los propios del síndrome de abstinencia. Os cuento para que sepáis a que os enfrentáis.

Alrededor del 40 % de los fumadores se plantean dejar de fumar, pero son pocos los que toman la decisión y afrontan el problema. La tasa de éxitos aumentan si contamos con apoyo profesional y la toma de medicación o sustitutos del tabaco, siendo mayores con la suma de medicación y apoyo con psicoterapia. Las personas que deciden abandonar los cigarrillos sin ningún tipo de apoyo ( que es mi caso ) ven mermadas las tasas de abandono al cabo de un año, quiero decir con estas palabras que es "difícil ", no nos engañemos, pero no imposible ni tan dificultoso.

La recaídas son muy frecuentes antes de finalizar el primer mes, algo menos del segundo al tercer mes, disminuyendo del cuarto al sexto. El sexto mes marca una frontera muy importante, ya seremos Ex-fumadores para el sistema sanitario y las tasas de recaídas sufren una bajada drástica a partir de esa fecha. Las recaídas desde ahí al primer año son muy pocas, una muy buena noticia.

De los datos anteriores surgen dudas: ¿ Por qué hay recaídas a partir del  tercer mes si apenas hay síndrome de abstinencia?

Aquí tenéis la clave para superar ese periodo de máximo peligro que se alimenta por la relajación por nuestra parte y por los síntomas al dejar de fumar.

Una vez superados los tres meses, pensamos que hemos ganado la guerra, que dominamos al cigarrillo y comenzamos a bajar la guardia, en una cena o un día de copas se nos puede ocurrir la feliz idea de fumar un cigarrillo porque ya lo dominamos, craso error, los receptores de la nicotina están dormidos en nuestro cerebro, y puede bastar una simple calada para comenzar de nuevo esta terrible relación de amistad.

Aquí se debe considerar algo obvio que algunos no lo aplican bien. Imagina que llevas meses sin fumar y un día no resistes o te apetece, y fumas un cigarrillo, no dejes llevarte por el pánico ni pienses que todo está perdido, es un error muy frecuente, sólo es un incidente y no significa que vuelves a fumar, pasarán un par de día algo más difíciles porque has medio despertado a los receptores de la nicotina, pero nunca, nunca pienses que vuelves a ser fumador, no pienses que todo está perdido y que has vuelto a fumar.

Y finalmente desde el tercer al sexto mes es frecuentes las recaídas por los síntomas asociados a dejar de fumar:

Aumento de peso.

Mucosidad excesiva.

Tos, estornudos.

Síntomas catarrales.

Estreñimiento.

Mareos, fatiga.


Muchos piensan que no pueden permitir ese aumento de peso, vivimos en una sociedad obsesionada con la juventud, la belleza y los estereotipos, algo por otra parte, que no es inculcado por medio de los medios de comunicación por los sectores que viven del aspecto físico.
En mi caso a sido muy desagradable los síntomas catarrales, llegando a usar hasta 4 ó 5 paquetes de clinex al día por la mucosidad tan bestial, igualmente los ataques de estornudos que he llegado a contabilizar de hasta 20 estornudos, y verdaderamente es molesto, pero si lo comparo con lo desagradable de un día de fumador no parece tanto.

La explicación es sencilla: No son síntomas por dejar de fumar, son secuelas pasajeras por haber fumado, que no es lo mismo. Podremos pensar " vuelvo a fumar porque me siento peor que cuando fumaba ", es cierto, te sentirás peor unos meses mal porque está tu organismo trabajando eliminando toda la "basura",  y poniendo en orden todas aquellas funciones que durante años has estado minando de manera sistemática.

Tu sistema respiratorio tiene cilios, que son pequeños pelillos o vellosidades que atrapan y dificultan el paso a elementos indeseados cuando respiramos y ayudan en su eliminación, ahora al dejar de fumar despiertan del letargo de años de fumador, y por eso sentirás picores, cosquilleos, estornudos y mocos. No será preferible pensar lo beneficioso que está siendo para tu cuerpo la ausencia de nicotina y humo cancerígeno, y como afrontan tus células, tejidos y órganos la limpieza y restauración.

Como siempre, te recuerdo que cuentas con el Sistema Nacional de Salud, tu médico está para ayudarte y guiarte, todos buscamos lo mismo: TU SALUD Y BIENESTAR.

Un saludo. Jesús Moreno.






lunes, 17 de noviembre de 2014

Tabaquismo. Síndrome de Abstinencia a la Nicotina

Dejar de fumar es una tarea que necesita de nuestro esfuerzo y debemos estar preparados cada día, por un lado, combatir los deseos de fumar y por otro lado, a contrarrestar los efectos secundarios del abandono del cigarrillo y los síntomas de abstinencia.
Tranquilidad ante todo, restemos dramatismo a mis palabras, tendremos unas jornadas difíciles y si sabemos cómo, podremos superar esta drogadicción y alcanzar la libertad de un ex-fumador.

Durante los años de tabaquismo haz estrechado lazos entre la nicotina y tu cerebro, cuanto más años y mayor número de cigarrillos fumados mayor es ese vínculo, llegando al punto de no poder realizar tarea alguna si no es con la presencia de nuestros amigos envueltos en fino papel. Como ya te hablé en post anteriores, el cerebro es un órgano a que le gusta la ley del mínimo esfuerzo, y cada día has estado suministrando dosis de nicotina y se a acostumbrado a estos niveles externos de sustancia ( alcaloide), y en el caso de interrumpir su suministro responderá con el Síndrome de Abstinencia.

El síndrome de abstinencia a la nicotina está compuesto por una amplia variedad de síntomas y te puedo asegurar que son muchos y variopintos:

Sueño dificultoso.
Irritabilidad.
Intranquilidad.
Necesidad imperiosa de fumar.
Nerviosismo.
Agitación.
Malestar.
Ánimo irascible.
Dificultad de concentración.
Dolor de cabeza.
Aumento del apetito y de peso ( tema para comentar ).

Y un sinfín de más síntomas que puede ser muy amplio, y surge la pregunta 

¿ CÓMO PODEMOS LUCHAR CONTRA EL SÍNDROME DE ABSTINENCIA ?

Lo más importante es la ACEPTACIÓN, ser conscientes que todos esos síntomas son consecuencia directa de la interrupción del suministro de nicotina, tu médico puede aconsejar la utilización de métodos alternativos para el abandono del tabaco, existen medicamentos, chicles, parches que pueden  hacer este abandono más llevadero, así como la psicoterapia. Puedes y debes contar con el asesoramiento de los especialistas, piensa que todos buscamos lo mismo, fomentar lo buenos hábitos encaminados a conservar y aumentar tu bienestar y salud.

Además puedes hacer uso de consejos que van muy bien para superar estos síntomas, paso a relatar algunos que te serán muy útil:

Evita el café, te y el alcohol, al menos los dos primeros meses.

Evita las comidas copiosas, abundantes.

Evita salir de copas, al menos el primer mes.

Evita la compañía de fumadores, y si es inevitable, ruégale que no fumen junto a ti.

Toma infusiones, tisanas de hiervas naturales, manzanilla, valeriana, por su poder ansiolítico.

Practica algún deporte o haz largas caminatas, aumentaras la producción de serotonina, endorfinas, que ayudarán a sentirte bien.

Habla, comenta con amigos y familiares como te sientes, valorarán tu esfuerzo y serás un buen ejemplo para muchos.


Siempre haz de tener presente que eres más fuerte que el cigarrillo y que algo tan pequeño no puede ser más que tú, estos síntomas serán muy fuertes los primeros días, intensos el primer mes, y a partir del segundo bajarán de forma considerable. Siempre valdrá la pena, tu esfuerzo te hará libre de las cadenas de una adicción que mata a millones de personas en el mundo cada año, y estarás aumentando tus años de vida y seguro que al menos, sumarás salud a esos años.
Aquí, en el blog, tienes tu espacio y puedes cometer, decir todo aquello que te apetezca, somos muchos y todos queremos que te unas a nosotros. Hay un mundo sin tabaco y ahí quiero que te vengas a vivir.

Un saludo. Jesús Moreno.










sábado, 15 de noviembre de 2014

Dos meses sin fumar. Los datos del optimismo.

¡ Es posible dejar de fumar !, durante 30 años he sido esclavo del humo y pensaba que nunca podría prescindir de mis falsos amigos envueltos en fino papel. Hoy hago dos meses sin fumar.

 La vida te demuestra, a veces, que aquello que era inalcanzable no estaba tan lejos de tus manos, hago extensible esta afirmación para cualquier otra situación, condición que te perturbe, debes pensar que sólo utilizamos el 10% de nuestra capacidad cerebral, si supiéramos como fomentar su uso, ni imagino que llegaríamos a hacer.

 Yo creo firmemente en la capacidad de aprendizaje y de adaptación que tiene nuestro cerebro. Es fácil, más de lo que puedas pensar, se consigue con: CAMBIAR NUESTRA CONDUCTA, y se puede realizar con simples cambios cotidianos que se convertirán en hábito que finalmente cambiarán nuestra conducta y personalidad.

Somos nosotros quienes marcamos nuestros propios límites, damos por hecho cosas que puede que no sean así, sólo es necesario abordar nuestra realidad desde otro punto de vista. Os pondré algunos ejemplos prácticos de como responde nuestro cerebro de manera automática y como podemos cambiar esta respuesta, te aseguro que te sorprenderá.

Ejemplo 1:

Respuesta automática del cerebro.


Estoy frente a ti y te muestro mis brazos extendidos, una mano cerrada la agito ligeramente y te pregunto que puedo ocultar en ella ( estoy llamando la atención de tu cerebro ), me respondes que ni idea. Yo te digo que tengo una cucaracha en esa mano, en ese mismo instante tus pupilas se dilatan, los vellos de tu piel se erizan, una sensación de repulsa y asco recorre todo tu ser, e incluso puede que llegues a tener hasta ganas de vomitar, al minuto abro mi mano y te muestro una bella rosa, delicada y perfumada.

¿ Qué a ocurrido ? , que tu cerebro ante un pensamiento a respondido con una sensación de asco y repulsa que ha producido una respuesta orgánica en tu cuerpo, llegando casi al vómito. Y eso que sólo era una pequeña flor.

De igual modo imaginas que si dejas de fumar engordarás, tendrás un "mono" terrible, sufrirás y no imaginas como podrás acabar esos días largos sin fumar.  Puede que no engordes ( hasta un 20 % de los ex fumadores pierden peso en los primeros meses ), y aunque ganes unos kilos, no será mejor perder haciendo algo de deporte o simplemente paseando y pensar lo que has hecho por tu salud al abandonar el tabaco. 

 ¿No estarás dando mas importancia al tabaco de la que realmente tiene?.

Si has estado enamorado/a y la relación fue terminada por la otra parte, recuerdas tu estado de desolación, de sufrimiento, no podías vivir sin esa persona, los días eran eternos, el sufrimiento era atroz, y ¿ QUÉ PASÓ A LOS MESES ? simplemente que todo pasó y hoy en día puede que estés disfrutando con una nueva pareja y quede muy lejano aquella persona que perturbaba tu vida. ¿ A qué te recuerda ?, no ves algunas semejanzas con los cigarrillos. No será que le hemos dado mayor importancia a esta relación y que si finalmente la rompemos, lo pasaremos mal pero tendremos por recompensa la LIBERTAD. El premio es más que gratificante, ¿ Por qué no lo intentas ?


Ejemplo 2:

 Reeducar al cerebro.


Con 20 años, salí de casa de mis padres para no volver nunca, me independicé pronto. Viví en bastantes ciudades porque mi trabajo era eventual y por cortos periodos. Casi nunca comía en casa, por dos motivos: no tener que comprar y hacer la comida ( tedioso y complicado ), y la obligación de fregar y recoger la cocina, las pocas veces que me daba por hacer alguna cena con amigos acababa con una montaña de cacharros en la cocina, que me avergüenza decir,  permanecían por allí jornadas.

Un día pensé: " Y si practico con algunos platos de mis padres ( cocina andaluza, fácil y muy rica )", y " cada noche limpio y recojo la cocina para que mañana esté todo ordenado al despertar".

Han pasado 25 años desde aquel día, ahora me considero, modestia aparte, un buen cocinero, a nivel domestico por supuesto, y cada mañana tomo mi café al despertar en mi cocina recogida, amplia y luminosa. El acto de hacer una comida, limpiar un plato, recoger la mesa se convirtió en un hábito y finalmente en una conducta que se realiza de forma automática. A quedado integrado en mi personalidad, en mi forma de ser.

Me fastidia cuando un amigo o conocido me dice frases como:

Yo no puedo hacer eso, no se.
Es que soy así, no voy a cambiar ya a esta edad.
Me encanta fumar, ya me quitaré. O su vertiente, A mí no me hace daño, cuando lo haga me quitaré.
Es muy complicado para mí.

Todas tienen mucho en común, ideas negativas, mentiras y auto-limitaciones.
Puedes cambiar, está en tu mano, no te conformes, supera tus barreras y tus límites, CITIUS ALTIUS FORTIUS, Más rápido, más alto, más fuerte. Es un lema olímpico, que puedes aplicar en tu vida.
No te conforme, como yo nunca lo hice , con un no o un sí, quédate mejor con un por qué.

Haz intentos, aunque tengas pequeñas derrotas, pero al final llegará el triunfo y la enorme satisfacción de sentir que está en tus manos el poder cambiar, que nada es inmutable, tu eres flexible como tu cerebro y puedes llegar a lo que quieras.

El sentido de tu vida es ser feliz, y lo conseguirás por dos medios, buscando la felicidad de los demás  ( no importa que ni los conozcas) y evitando su sufrimiento, y te aseguro que es más fácil de lo que piensas, de nuevo no lo prejuzgues, e inténtalo, puede que cambies tu vida sin darte cuenta.

ESE ES MI DESEO.

Un saludo. Jesús Moreno











jueves, 13 de noviembre de 2014

Un mes sin fumar

" UN MES SIN FUMAR " son palabras mayores.
 Quedan lejos esos momentos de deseos irrefrenables por llevar un cigarrillo a nuestra boca y aspirar una buena calada de humo. El tiempo pasa y nos queda el pensamiento de que no era para tanto, cómo a sido posible mi adicción a la nicotina tantos años y ahora sin apenas esfuerzos hemos podido liberarnos de las pesadas cadenas de la nicotina.

La fuerza de la nicotina es físicamente moderada pero la adicción psicológica es muy fuerte, somos nosotros los que durante años de adicción hemos dotado de propiedades a este alcaloide, y no son reales, aquí está el secreto de la adicción. "Un enemigo será más fuerte cuanto más fuerte pensamos que es, de igual modo más difícil será vencerle".

Vamos a ver más detenidamente esta idea que os traigo hoy sobre la venda que tapa nuestros ojos sobre las verdades del tabaco:

"No puedo estar más de una hora sin fumar", "¡se me hace insoportable!". Piensa por qué es tan difícil aguantar unas horas sin fumar, si fuera tan complicado o la adicción tan insoportable por qué a media noche, durante el sueño, no te despiertas a fumar. No será que tu mente es la que te envía la señal que es necesario un cigarrillo cada media hora para aliviar los bajones de nicotina que suelen aparecer a los 30 minutos desde el último cigarrillo.
 Cuando te vengas las ganas de fumar, esto va para quienes piensan dejarlo o están en los primeros días de abandono, dile a tu mente: Si puedes aguantar toda la noche sin nicotina también puedes aguantar todo el día del mismo modo, estarás enseñando un pensamiento nuevo a tu cerebro, y ten por seguro, que es muy terco pero al final aprenderá la nueva situación que le impones.

Ahora vamos a analizar en que situaciones el fumador necesita fumar o le es agradable hacerlo, puedes hacer una pequeña encuesta entre tus amigos fumadores, aquí os dejo una lista de los mejores momentos de mis amigos, te sorprenderán las respuestas:

Antes de dormir.
Al despertar con el café de la mañana.
Después de practicar sexo.
Después de comer.
Con el café de la tarde.
Cuanto tomo alcohol ( aquí todos coinciden que se dispara el consumo ).
Para estudiar.
Para estar relajado.
Para no dormir cuando se tiene sueño.
Ante una situación inesperada o tensa.
Para coger una llamada " preocupante ".
Leyendo un buen libro o viendo una película en casa.
Cuando estoy aburrido.
Cuando espero en la calle.
En una terraza con la pareja o con amigos.
Cuando intento concentrarme.
Cuando estoy muy relajado.
etc, etc, etc...

Sabes si analizamos todas las situaciones que antes has leído qué tienen en común:  NADA.  El tabaco vale para todo, para todas las situaciones, por dispares y opuestas que sean, somos nosotros los que hemos asociados la nicotina con estas situaciones y aquí radica la dificultad del abandono, somos nosotros los que nos encadenamos a la nicotina, es nuestro cerebro quién nos engaña,
¿ PARA QUÉ ? muy fácil para asegurar la siguiente dosis de nicotina y aliviar los primeros síntomas de los mini periodos de abstinencias, entre un cigarrillo y el siguiente.

Has visto cómo nuestro cerebro nos hace percibir de manera errónea la realidad con el único fin de asegurar el abastecimiento de nicotina. De aquí se deduce que nos es placentero fumar, no es agradable, por el contrario es asqueroso, desagradable, mancha tus dedos y dientes, apesta tu aliento y tu ropa, desprendes un olor penetrante y muy molesto para quienes no fuman.

Yo tengo mascotas, mi chili y mi nene, una pequeña perrita y un gato, a veces suelo encender un humedificador con aceites esenciales que aromatiza toda la estancia con un olor muy agradable, mi gato como todos los gatos, es muy sensible a los olores y en ese momento suele dormir plácidamente ajeno a los aromas de la habitación; todo lo contrario de cuanto era fumador, podía estar profundamente dormido, junto a mí en el sofá, que sólo oír el chasquido del mechero era señal suficiente para que abandonara apresuradamente el salón, ni siquiera daba tiempo a encender el cigarrillo. Imagina lo agradable que es el humo del tabaco para los animales.

O piensa cuando fumaste por primera vez, la asquerosidad de ese momento, la tos, el mareo y la sensación desagradable de que hago asqueroso había atravesado tu garganta y llegaba a tus pulmones. Por qué pasó aquello y en cambio ahora, tras años fumando, no notas nada e incluso es todo lo contrario, es " muy placentero ". De nuevo una respuesta incómoda o al menos sorprendente: Tu cerebro hace todo lo posible por minimizar los síntomas cuando fumas para así favorecer que le das su siguiente dosis de nicotina . INCREÍBLE pero cierto.

Si eres fumador y deseas dejar esta adición al menos considera mis palabras o siéntate un momento y piensa en ellas. Puedes consultar con tu médico que puede ayudarte a conseguir abandonar el tabaco.

Un saludo. Jesús Moreno.













miércoles, 29 de octubre de 2014

15 días sin fumar

Dejar de fumar es una oportunidad para comenzar a cuidar nuestro organismo, soy partidario de intentarlo aunque sea posible  que acaben en fracasos, cada vez que lo intentes piensa que tal vez sea la definitiva. Siempre es posible, sólo tienes que ver cuantos lo han dejado ya, nos contamos por millones, echa un vistazo a amigos o familiares, seguro que encuentras más de uno que eran fumadores.

A las 2 semanas sin fumar las perspectivas cambian y sentirás que estás dominando tu adicción y comienzas a darte cuenta que el "milagro" es posible, y que puedes vivir sin fumar.
A estas alturas pueden pasar horas sin que pase por tu mente ni el más mínimo recuerdo por un cigarrillo. En pocas ocasiones surgirá alguna situación que haga saltar el recuerdo y aparezcan las ganas de encender un cigarrillo, pero ya no es como en los primeros días, en un minuto pasa el deseo y se hace muy sencillo sobrellevar este momento.

Te sientes con más fuerzas, eres como el Ave Fénix y afrontas tus tareas con energía renovadas, puedes caminar largos trayectos y se hacen menos pesados esos escalones que antes se resistían y acababas falto de aliento. Las comidas saben mejor y puedes disfrutar en saborear los platos, en mi caso muy agradable, ya que modestia aparte, me considero un buen " cocinillas".

Compré una arcancia para ir ahorrando el dinero que antes dedicaba al suministro de cigarrillos, y da alegría coger y notar como pesa cada día un poco más. Resulta grato pensar o imaginar a qué vas a dedicar este dinero ahorrado, ese viaje que nunca pensabas que podrías realizar, haz tus cálculos y te sorprenderá la cantidad que puedes conseguir. Y piensa que todo ese dinero lo invertías en comprar tabaco, dañar tu cuerpo y pagando un precio astronómico por una taza de alquitrán que regalabas cada año a tus pulmones.

Nunca tacharé a nadie ni criticaré a quién sigue fumando, cada cual es libre de sus actos, sólo que me gustaría que cada día seamos más los que nos pasamos al "otro lado", soy personal sanitario y mi deber es velar por la salud de la población en general y también en la mía propia.

ahora paso por el estanco o por el bar donde adquiría a mis "amigos" envueltos en fino papel y ni siquiera se me pasan por la mente , me estoy acostumbrando a la vida sin fumar y resulta placentero y cada día más fácil. Aquí hago hincapié, en el caso que estés en los primeros días, que las ganas disminuyen poco a poco y que por muy fuerte que sean las ganas y por desalentadores que sean los síntomas de la abstinencia, debes aguantar, no es tan difícil, piensa que día acabado es un día menos para acabar con esta pesadilla pasajera.

El cerebro es flojo por naturaleza y no es amigo de grandes esfuerzos y siempre busca el camino más cómodo, por eso se acostumbra a la nicotina y cuando eres fumador y no le suministras su dosis en los tiempos preestablecidos protesta al igual que un niño que demanda atención y se pone a llorar si no consigue su meta. Pero cuando pasen los días y sea consciente que no vale para nada llorar, tu cerebro comprenderá que la batalla está perdida y comenzará a ajustar las hormonas y sustancias que antes eran moduladas por la nicotina y que ahora le toca trabajar a él. al fin de cuentas la vida continúa.

A mi me resulta gratificante pensar en el esfuerzo y los días malo que pasé porque los siento distantes y a veces me creo que nunca he sido fumador, o me arrepiento de no haber dejado esta esclavitud antes, pero como dice el refrán: " más vale tarde que nunca".

Seguirá, un saludo.
Jesús Moreno.






viernes, 17 de octubre de 2014

Tabaco y Ansiedad. El huevo y la gallina

Fumar mata, pero no es lo único que puede producir, las enfermedades relacionadas con el tabaco son variadas y muchas de ellas ni siquiera alcanzas a imaginar que pudieran ser producidas o favorecidas por el humo del cigarrillo.

El cáncer de pulmón, el enfisema, el infarto son las enfermedades que toda la población sabe que pueden ser producidos por el cigarrillo, pero sabías que puede llegar a producir amputaciones en los miembros inferiores, cáncer de vejiga, de estómago, de hígado, leucemia, etc..., como estás viendo no es sólo el cáncer de pulmón la única preocupación del fumador.

El tabaco es silencioso, cada año que pasas fumado aumentan las posibilidades de aparición de las enfermedades antes mencionadas, pueden pasar 30 años o más desde que comienzas a fumar, de ahí que mi consejo es no comenzar a fumar. De todas formas , sea cuando sea, dejar de fumar puede ayudar a recuperar la salud y su fortalecimiento, en algunos casos puede no revertir ya el daño causado pero sí interrumpir su progreso, pero en otros muchos pasados unos años sin fumar tu organismo se encontrará al mismo nivel de un no fumador.

ESPERANZA, es la palabra que más me gusta nombrar a fumadores, se puede vivir sin fumar, podemos y debemos romper con esta pesadilla y verdadera lacra en nuestra sociedad, los fumadores se cuentan por millones, imagina cuantos años de vida se pierden en nuestro país cada año, cuanta enfermedad y sufrimiento se pueden borrar con el simple gesto de apagar el último cigarrillo.

Yo he sufrido de un trastorno por angustia durante un año, respuesta de mi organismo al estrés derivado de una enfermedad larga, tediosa y muy limitante, que hacía casi imposible el caminar unos pasos.
En ese tiempo tomaba ansiolíticos que luego fueron sustituidos por un antidepresivo, en ese tiempo me debía adaptar a mi nueva situación física, hubo muchos cambios, pero algo seguía inalterable, FUMABA,  esa condición no era negociable, era una decisión clara como la luz del día, imposible pensar pasar un sólo día sin la compañía de mis " amigos " envueltos en fino papel de fumar.

En España la población que se declara fumadora está alrededor de 30%, pero esta estadística es aún más sorprendente cuando la aplicamos a individuos con problemas mentales, desde ansiedad, depresión, esquizofrenia y trastorno bipolar, aquí la tasa aumenta a casi un 50%.

Y surge la pregunta: ¿ el tabaco aumenta las enfermedades mentales, o las enfermedades mentales hacen que fumemos más ?. Esta cuestión es en estos día parte del debate de las Autoridades Sanitarias.
El tabaco y su adicción producen un ciclo constante de altibajos, una noria de hormonas  y sustancias producidas por nuestro cerebro como respuesta tanto a la presencia de nicotina como a su disminución. En los momentos que el nivel de nicotina están descendiendo podemos sentir ansiedad, nerviosismo, incomodidad, ante esos síntomas ( que no son más que parte del síndrome de abstinencia ), surge tu deseo de fumar, " uf, me apetece un cigarrillo ", lo enciendo y la nueva dosis de nicotina llega rauda a tu cerebro a los pocos segundos de la calada, y ahí cambia todo, te sientes mejor, más relajado y mas tranquilo. Y piensas " que bien me está sentando este cigarrillo ", y nada más lejos de la realidad, únicamente has suministrado la dosis de droga que tu cerebro adicto estaba solicitando.

Hace más de un mes que tiré mi último cigarrillo, mis niveles de ansiedad han bajado en un porcentaje sorprendente. Muchos me advertían que la ansiedad, el nerviosismo irían en aumento al dejar de fumar, era lo esperado, al menos en las primeras semanas, por el contrario, a partir de la primera semana ya noté una bajada considerable de la ansiedad. Disfruto mejor cada día, me siento como quien deja una pesada carga y aligera confortable sus pasos, estoy más tranquilo, abordo las situaciones incómodas con otro talante, sólo deseo que tú también puedas sentirte igual que yo.

Me levanto cada mañana despejado, no está presente el cigarrillo en mi mente en esos momentos, queda atrás ese cigarrillo matutino que antes del café ya tenía encendido en mi boca.
Me muevo con más agilidad, me canso menos al realizar mi gimnasia, saboreo mejor las comidas y mi olfato se ha vuelto más fino que el de un sabueso. Hace unos día andaba por un pasillo de un edificio y percibí un aroma, supongo que provenía de la moqueta roja del suelo, me recordó el mismo olor que desprendía otro suelo de un hotel de Berlín de mis últimas vacaciones. Me sorprendió gratamente porque hacía muchísimos años ( por el tabaco ), que no tenía recuerdos invocados por olores y aromas.

Por todo esto quiero quitar dramatismo, el exceso de preocupación e incluso el miedo que pueda estar en tu mente al pensar vivir sin fumar, todo seguirá igual, la vida será la misma, con sus adversidades y sus alegrías, el único cambio será que dejarás atrás un falso " amigo ", vehículo de enfermedad y muerte. Un mañana de aire limpio está esperando que lo abraces, tus pulmones te piden una bocanada de vida, y ¿ sabes lo mejor ?, que sabes que quieres y puedes, INTÉNTALO.

Seguirá, un saludo. Jesús Moreno.









jueves, 16 de octubre de 2014

Diez días sin fumar

Pasan los días y nos parece que son eternos, queremos que llegue la noche para dormir y completar un día más sin fumar. El  síndrome de abstinencia físico lo hemos dejado atrás, nuestro organismo se ha despojado ya de cualquier metabolito de nicotina, estamos limpios.

Entonces te preguntarás ¿ Hasta cuanto las ganas irresistibles de fumar ? la respuesta es muy fácil, las primeras dos semanas o quizás hasta la tercera, pero no creo que más allá de ahí sea tan recurrente ni de tanta intensidad. En mi caso el día 10 fue un punto de inflexión y de no retorno. Sólo en algunas ocasiones contadas me venían las ganas de fumar y con mis ejercicios de control respiratorio las superaba sin la más mínima dificultad.

Nuestro cerebro es terco pero tiene la flexibilidad suficiente para adaptarse a la nueva situación, no creo que la necesidad de fumar sea tan imposible de sobrellevar, únicamente que hemos enseñado a nuestro cerebro a vivir con nicotina, y es ley básica que los órganos buscan la mejor función con el mínimo esfuerzo. Si sabe que dando una calada vamos a impedir los desagradables síntomas de abstinencia nos hará ver y creer que nos gusta el tabaco y que es muy placentero con la única finalidad de obtener su siguiente dosis de nicotina, realmente estoy hablando de una drogadicción, y puedes pensar que soy alarmista o exagerado pero no hay otra.

 el tabaco es una droga y además mata.


Imagina qué le ocurre a alguien que nunca a fumado cuando da una calada a un cigarrillo: Comenzará a toser, dirá que que cosa más asquerosa, que mal sabor de boca y que peste. Entonces por qué nos gusta tanto y disfrutamos del humo tan plácidamente, vamos a estudiar con detalle el por qué:


Nuestro cerebro a aprendido a vivir con el humo del tabaco y a producir sustancias como respuesta al humo y también a la falta de éste. Das una calada y tu cerebro en menos de 1 minuto producirá endorfinas, serotonina, liberará cortisol, una serie de sustancias que te harán sentir bien, más alerta y más despejado. Te sientes bien e identificas al cigarrillo con esas sensaciones, de igual modo pasados unos 20 minutos los niveles de nicotina, que desciende rápidamente, están en niveles mínimos y tu cerebro producirá sustancias que te hacen sentir desde nervioso, inquieto, hambriento, etc... el abanico de posibilidades es amplio y tu consciente piensa: ME APETECE UN CIGARRILLO, esto puede suceder desde cada media hora hasta en dos o tres horas más, llegando a un ciclo que en bastantes individuos llegará a los 20 cigarrillos diarios. Al final de unos meses fumando este ciclo se perpetúa y estarás inmerso en este circulo vicioso.

La parte positiva es que todo esto es reversible, puedes dejar de fumar y dejar a este complejo mecanismo en espera, pendiente de una nueva calada que haga de nuevo moverse a ese engranaje, pero si quieres puedes anular para siempre este circuito.

Has pensado alguna vez el por qué para realizar distintas tareas siempre necesitas del cigarrillo, no será que tu cerebro para asegurar sus dosis te hace ver la necesidad de afrontar todo con el humo del tabaco, de igual modo te has planteado por qué los NO FUMADORES afrontan esas situaciones sin necesidad de nicotina, verdad que te estás dando cuenta del ENGAÑO DEL TABACO.

De igual modo pensamos que el tabaco nos calma y nos ayuda a controlar la ansiedad y ese es otro de los engaños más comunes que solemos padecer cuando somos fumadores.

Respira un rato, disfruta de unas buenas caladas de aire limpio, ese oxígeno extra ayudará a tu cerebro a vivir sin fumar.

Seguirá, un saludo. Jesús Moreno.






miércoles, 15 de octubre de 2014

Dejar de fumar. La primera semana.

El tercer día sin fumar es una jornada extraña, por un lado recuerdas el cigarrillo pero lo ves como algo ya lejano, y por otro lado te planteas que tan poco era tan difícil sobrevivir tanto tiempo sin ninguna calada.
Compré una alcancía o hucha para ahorrar cada día el equivalente al gasto que me ocasionaba el tabaco, y no podéis imaginar como pesa ya. Contando que yo hacía años que fumaba tabaco de liar, por el constante aumento del precio de las cajetillas, calculo el ahorro anual superior a los 1000 euros.

Tengo proyectado un viaje en las próximas vacaciones costeado con el dinero ahorrado en ese año, para mí es una gran ilusión el destinar lo que antes gastaba en envenenar mi cuerpo y ahora dedicaré al disfrute y deleite de mis sentidos.

Durante 30 años he sido esclavo de la nicotina y ahora no entiendo como he podido estar tanto tiempo engañado por su influjo, tampoco es tan dificultoso vivir sin fumar, pienso que nos dejamos llevar por su adicción y que es ésta la que provoca cambios en nuestros cerebros para incluso anular las ideas de abandono.
Antes para cualquier actividad era necesario el cigarrillo de rigor, para descansar, para pensar, después de comer, con el café, después de..., en fin, todo era inimaginable realizar sin mi reserva de tabaco. Ahora desde la distancia puedo ver mejor como era mi relación con la nicotina, en cierta manera es igual que una relación amorosa, necesitas que esté siempre presente y no imaginas la vida sin su compañía.
Cuando has tenido una relación anterior que acabó y piensas como era tu vida enganchado a ese amor y en la distancia crees que era imposible seguir viviendo si se rompía ese lazo, de igual manera, bastante parecido, pero por supuesto, menos intenso, era mi relación con el tabaco.

Una vez que pasa el tiempo, y recuerdas a un amor lejano, sientes que ni tan siquiera te produce la más mínima emoción, de igual manera reaccionarás al dejar el tabaco . Y creo que no hay que dar mayor importancia al asunto, parece una meta inalcanzable, pensarás que es imposible vivir sin tabaco, pero cada día se desvanece ese vinculo que se desmorona un poco más.

Podría darte la paliza con imágenes de cáncer, enfisema, pulmones negros, pero creo que es mejor la esperanza y la libertad que puedes obtener a través de la limpieza de tu organismo que la que pueda provenir del miedo.

Los día transcurren cada vez más rápidos y notas en pocas ocasiones la llamada de la nicotina, tus receptores del cerebro están a la fuerza acostumbrándose a la nueva situación que libremente le estás imponiendo. Respiras mejor, hueles mejor, tu ropa no apesta y tu cara comienza a tener un color natural, no es más que un reflejo de la vida que estás recuperando.

Seguirá. Un saludo.
Jesús Moreno.



miércoles, 8 de octubre de 2014

Dejar de fumar. Los 3 primeros días.

Te levantas el segundo día con cierto optimismo y algo eufórico, son 24 horas sin una sola calada y recuerdas con añoranza a tus amiguitos envueltos en papel. el café de hoy sabe distinto, parece que puedes apreciar mejor su aroma y su sabor.
Cada 5 ó 10 minutos te viene el recuerdo del cigarrillo, son impulsos, como si el cerebro te dijera " ya está bien, ya se que eres muy fuerte y puedes vivir sin fumar , coge un cigarrillo y verás que agradable volver a saborear el humo en tu boca ", no es más que el síndrome de abstinencia a nicotina, la tasa está descendiendo rápidamente y los receptores de la nicotina están dando las señales de alarma para que se vuelvan a restablecer unos niveles óptimos, vamos que tu cerebro te pide nicotina.

Ya el segundo día, noté algo muy curioso y es la hipersensibilidad al humo de los cigarrillos, tienes una capacidad extraordinaria de detectar el humo a cientos de metros, me atrevería incluso a adivinar hasta la marca de la cajetilla que alguno está catando.

Estos primeros días son muy importantes, ya que estás aprendiendo  a vivir sin fumar y tu cerebro se debe adaptar a la nueva situación que le has impuesto: CERO NICOTINA. Es una tarea muy ingrata y se pasa muy mal pero puedes realizar pequeños trucos para minimizar los síntomas desagradables de la abstinencia.

A mí los síntomas más fuertes eran el nerviosismo, la irritabilidad y la necesidad urgente de poner un cigarrillo en mis labios. Mi respuesta a esos momentos eran inmediata: SERENIDAD Y CALMA, ¿ Cómo ? muy fácil, cuando las ganas de fumar son imperiosas y muy intensas recurría al control respiratorio, es fabuloso y anula ese deseo en escasos minutos.
Luego os lo explico mejor. Por otro lado yo solía consumir de 2 a 3 tazas de café al día y cambié ese hábito programando el primer mes con un consumo de sólo 1 café al día, el primero de la mañana. Se que es un fastidio, a mi me encanta un buen café, pero de debe rebajar los excitantes en las primeras semanas, así controlas mejor la ansiedad y el nerviosismo. En puesto de los café tomo manzanilla sola o con anís. Puedes tomar cualquier otra tisana o infusión, excepto café y té, que pueden ser descafeinado o sin teína.

Las infusiones son muy aconsejables, te ayudarán a controla la ansiedad y a controlar la ingesta de comida al ser un poco saciante.

El control de las respiración es muy efectivo, yo lo realizaba para la ansiedad y los trastornos de angustia, relajan de forma inmediata y te ayudarán a sobrevivir a los momentos que crees que es imposible aguantar mas sin fumar, RECUERDA que estas ganas van a disminuir en intensidad y en frecuencia, todo termina, lo más fuerte son las primeras 2 semanas y de ese periodo los primeros 3 ó 4 son los peores.

CONTROL DE LA RESPIRACIÓN

Inspira lenta y profundamente por la nariz llenando bien tus pulmones.

Aguanta el aire 2 ó 3 segundos.

Espiras lentamente, puedes dejar salir el aire por la boca entreabierta, es aconsejable que suene el aire al pasar por tus labios.

Repite esta acción 1 minuto, si ves que continuas con ganas de fumar amplía el tiempo a 5 ó 10 minutos, mejor sentado o tumbado cómodamente.

Una vez que te habitúas a este ejercicio puedes hacerlo en cualquier lugar y situación, encontrarás cada vez más agradable sentir tus pulmones llenos de aire limpio, cada semana notarás que puedes llenar o soltar un poco más, estarás ganando capacidad pulmonar y es una muy buena noticia.

Y recuerda que tú eres dueño de la situación y la nicotina no puede contigo, puedes y debes ser LIBRE.

Seguirá.

 Un saludo. Jesús Moreno.







lunes, 6 de octubre de 2014

Dejar de Fumar. El último cigarrillo

Puedes elegir entre disminuir el número de cigarrillos diarios hasta una fecha marcada o como decidí yo, a las bravas.

Debes saber que tu médico está para ayudar y colaborar en la tarea del abandono del tabaco y contamos con medicamentos y sustitutos del cigarrillo: parches, chicles, etc..., puedes comentar con tu facultativo para que te oriente en la mejor elección, si ves que no puedes dejar el vicio de la manera radical e instantánea tal y como yo elegí.

Después de padecer de un trastorno de angustia durante un año como consecuencia de una grave enfermedad que me dejó cojo de las dos piernas por 2 años y sintiéndome totalmente recuperado de la afección física y casi al 100% de la psíquica, pensé que ya era el momento de decir adiós a mi fiel amigo desde los 15 años. Piensa que durante mi enfermedad fumaba sin límite, y durante mis ataques de ansiedad en ningún momento pensé en abandonar los cigarrillos, imagínate que nivel de enganche tenía yo. De igual manera, llegado el invierno, se sucedían los catarros y resfriados que en ningún modo disminuían el número de cigarrillos diarios. Era inmutable y como mínimo 20 eran imprescindible para acabar el día.

Desde hace años me planteaba dejar de fumar y creo que lo habré intentado uno 5 ó 6 veces, la vez que duré más tiempo sin una calada fue casi 2 meses y utilizando medicación. Todos los intentos acabaron en fracaso, pienso desde la distancia que la única explicación es debida a que realmente no quería dejar de fumar. Y podréis plantear ¿ que hecho diferencia aquellas tentativas con la actual ?, mi respuesta: AHORA SE QUE ES DEFINITIVO.
Imagina que quieres explicar a alguien que nunca a estado enamorado que se siente, y verás lo difícil que es, pero el día que se enamore lo sabrá al instante, pues igual me siento yo ahora, se que es definitivo, no se por qué ni por qué razón, simplemente así lo siento.

Supongo que las veces que intenté anteriormente dejar los cigarrillos no estaba convencido y en lo más profundo de mi mente sabía que sólo estaba aguantando un tiempo, y era parte de un engaño.
Cuando no estás plenamente convencido es muy fácil caer en los primeros días ya que la abstinencia juega muy malas pasadas en esos momentos. Pasados los meses supongo que la frontera la marcan los recuerdos y la lucha es mínima pero se debe estar atento porque la psique también te la puede jugar, debes estar entrenado, y yo tengo las armas para afrontar esos momentos.

Volviendo a mi primer día, me fumé el último cigarrillo a las 11.15 minutos del día 15 de Septiembre de 2014, una fecha bien grabada y fácil de recordar, ya que utilicé una aplicación de smartphone que te marca el tiempo, dinero ahorrado y como vas recuperando la salud, existen numerosas y son muy recomendables.

Agarré todos los cigarrillos que había hecho la noche anterior e intenté encender todos a la vez, fotografía que podéis ver en el post anterior, di una calada profunda, y a pesar que sólo unos pocos habían prendido, noté un fuerte golpe de pecho al entrar tanta cantidad de humo en mis pulmones, aguanté unos segundos y solté todo el contenido de una profunda y larga espiración.
Así dije adiós a mis pequeños amigos nicotínicos . Ese día pasó rápido y sólo en algunos momentos puntuales me apetecía coger un cigarrillo, los típicos, después de comer, con el café y después de cenar.
Aquella noche limpié con mayor ímpetu mis dientes, realicé un cepillado regalándome un tiempo extra, quería eliminar cualquier resto de tabaco en mi boca. Ya en la cama, pensé que ojalá pudiera seguir al día siguiente sin fumar, y en cierto modo ya estaba comenzando a echar de menos a mis fieles amigos envueltos en fino papel. Así acabó mi primer día sin fumar.
Seguirá.
Un saludo. Jesús Moreno.





domingo, 5 de octubre de 2014

Tabaco: Una verdad Incómoda

Primero se debe desterrar la idea que tanto yo como este blog son parte de una "caza de brujas" de las personas fumadoras, no es esa mi intención. Todas los individuos son libres de tomar las decisiones que les apetezcan, únicamente este blog tiene como misión ayudar a quienes quieren dejar este vicio que conlleva un riesgo real de peligro sobre su salud.


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Imagen: El día que decidí dejar de fumar. En ese justo momento. 15 sept. 2014.

El 70% de los fumadores manifiestan que les gustaría dejar de fumar y el 99% reconoce que el hecho de fumar conlleva riesgos para su salud, eso es evidente. Entonces ¿ Por qué se sigue fumando ?, la respuesta es simple: " Es una droga y la adicción a la nicotina impide dejar de fumar ". Ante esta realidad muchos fumadores se mienten pensando que les gusta fumar, que no les hará perjuicio, que tal vez lo deje algún día, etc...

Cada uno que haga con su cuerpo lo que quiera, somos libres y la libertad es para mí un derecho Fundamental, pero para quienes desean abandonar el tabaco, como a mí me ocurrió, desde estas páginas podrán recibir información, consejos y apoyo para alcanzar ese objetivo.

Yo cumplo mi primer mes sin fumar y no tengo más que buenas palabras sobre cómo me encuentro.
Era un fumador empedernido, si has leído los post anteriores podrás verlo, creía imposible mi vida sin tabaco, además de casi inalcanzable una vida sin fumar.

Me levantaba cada mañana y en menos de 2 minutos ya tenía mi primer " amigo " en mis labios, por supuesto antes de tomar café y de asearme. A partir de ese momento cada 20 ó 30 minutos se repetía ese acto automático de prender un nuevo cigarrillo.
Placer no creo que a esas alturas tuviera al fumar, puede que algo el de después de comer con el café y poco mas.
Cuando ahora miro atrás pienso que si fumara ahora de nuevo, con sólo 2 ó 3 me serían suficientes para pasar una jornada completa. Ya en otras ocasiones que intenté dejar de fumar pasó, pero no me engaño, si vuelvo a a caer repetiré la misma historia, y no serán 3 serán 30 los que fumaría de nuevo.
Aquí no hay medias tintas o fumo o no fumo, esa es la cuestión, y después de meditar un tiempo y valorar pros y contras tomé la que considero a mi humilde parecer la más sana y lógica:

ABANDONAR A MI FIEL AMIGO.

Pienso que no hay nada peor que tener miedo, si al enemigo lo temes será mucho más fuerte; y de igual modo, si pierdes el miedo lo vencerás y serás libre. Analiza estas palabras, son sabias y te pueden ayudar bastante.

Yo siempre llevaba, desde hace muchos años, una bandolera colgada para llevar todas las cosas necesarias cuando salía de casa: Pañuelos de papel, llaves, caramelos, chicles y a mis fieles amigos, una cajita de plástico, a modo de pitillera, con mis 30 cigarrillos liados al estilo casero para pasar el día y 2 mecheros o encendedores. ¿ Por qué 2 ?, fácil, por el miedo a quedarme sin fuego y así asegurar mi suministro puntual de nicotina. INCREÍBLE. 

Imagina mi enganche físico y emocional al tabaco, si un domingo me levantaba y no tenía pan , inventaba otra alternativa para no tener que bajar a la calle, pero si se acababan los cigarrillos, la cosa adquiría tintes dramáticos. En menos de 10 minutos estaba raudo adquiriendo a mis amigos.

Habrás leído mucho sobre los beneficios de dejar de fumar, que son variados y muy gratificante, hoy sólo de hablaré de uno: LIBERTAD. Ya no llevo la bandolera, no necesito espacio extra para llevar mis bártulos, con mis bolsillos del pantalón me sobra, camino más cómodo, con menos peso y lo mejor, me siento libre, no tengo que hacer mis cigarrillos, no tengo que asegurar su suministro, no siento cada 15 minutos esa llamada a encender el siguiente, no tengo encendedores, no corro cada mañana en busca de ese fiel amigo, se acabó por fin: LE PERDÍ EL MIEDO Y AHORA ME SIENTO LIBRE

Seguirá. Un saludo.
Jesús Moreno.


sábado, 4 de octubre de 2014

Por qué le llaman amor si sólo quieren decir NICOTINA

El nombre que se me ocurrió para este artículo dice mucho más de lo que aparentemente percibes. Es un juego de palabras que encierra un mensaje profundo al nivel del " enganche " al que nos somete nuestra falsa amiga NICOTINA.

He sido fumador por 30 años y conozco a la perfección las artimañas y los engaños que nuestro cerebro nos realiza a diario con el único fin de satisfacer su demanda de unos buenos niveles de nicotina. Los cigarrillos y sus encantos.

Estamos hablando de una adicción, una drogadicción, esa es su definición, nos guste o no. Un fumador tiene un enganche a su droga, la nicotina, y cuando está no es aportada aparecen los síntomas de abstinencia, cumpliendo fielmente los principios de cualquier otra adicción.

La escena idílica de esa imagen del fumador guapo, atractivo, varonil, con su sombrero texano y su rostro marcado por grandes arrugas que perfilan una mirada con carácter, era una referencia para nosotros hace 25 o 30 años, pero ahora eso ha cambiado, y la población en general reconoce los perjuicios para la salud de esta droga y hace tiempo que perdió su interés.

En U.S.A. y en la Unión Europea el porcentaje de población fumadora está descendiendo cada década y se concentra los que aún fuman en los individuos de más edad.
En países en vías de desarrollo es donde está aumentando la cifra de fumadores.

En España las políticas de restricción de espacios donde antes se permitía su uso, sumado a los altos precios que se incrementan cada año, hace reducir la cifras de fumadores y son las personas más jóvenes la que menos tasas tienen de fumadores. Y es fundamental conseguir que cada vez sean menos aquellos que por primera vez encienden un cigarrillo.

Debido a los altos precios, hace dos años necesitaba 2 cajetillas diarias, que si bien no llegaba a fumar en un sólo día me aseguraban el suministro, en total un coste de unos 9 euros diarios. Si quieres sorprenderte multiplica por 365 y verás que costaba mi consumo anual:

3.285 euros.


Así que tomé la decisión de pasar al tabaco de entubar, adquirí mi maquina, mi caja de tubos vacío y a probar distintos formatos de embalaje de tabaco: sobre y botes de distintas capacidades.
Si bien tenían la desventajas de tener que realizar mis propios cigarrillos, actividad que cansa y es molesta, era compensado con un coste bastante inferior a las cajetillas clásicas.

Además disminuí el consumo hasta sólo un sobre diario de 15 gramos, con los que producía unos 30 cigarrillos artesanos, más ligeros en cantidad y en volumen que los cigarrillos habituales, según mis cálculos esos 30 cigarrillos equivalen a unos 18 de los de toda la vida. Y su precio: unos 2,85 euros.

La nicotina seguía feliz ya que sus niveles estaban garantizados y mi consciente también andaba más relajado por el ahorro de dinero y la falsa apariencia de mi nuevo control sobre el consumo, haciendo gala de una nueva relación con mi amiga NICOTINA.

Seguirá.
Jesús Moreno.

miércoles, 1 de octubre de 2014

Tabaco. El humo y su contenido tóxico

Aparentemente dar una calada a un cigarrillo carece de un peligro inmediato, si loo hacemos con cuidado evitamos quemarnos los labios, y como mucho puede que si la calada sea muy profunda nos provoque tos. Hasta ahí todo bien, pero realmente que ocurre en nuestro organismo cuando esa porción de humo entra en nuestros pulmones. hoy me dedicaré a analizar la composición del humo de tabaco y como nos afecta. Preparaos para un viaje al interior de nuestro ser.

Un cigarrillo se compone de tabaco, papel y ! sorpresa ¡, hasta 300 aditivos diferentes que le dan aroma, lo hace que arda mejor, que no moleste a la garganta, más húmedo y también más adictivo.

Surge la primera pregunta.: ¿ Cúal es la composición de los cigarrillos ?, ¿ por qué las Autoridades no obligan a la Industria Tabaquera a informar de la composición de los cigarrillos que venden ?.
Y si realmente es tan dañino, ¿ por qué no se prohibe o se limita su venta ?. Por el contrario, la marihuana está prohibida y eso que en muchos países se autoriza su uso como paliativo en diferentes enfermedades crónicas. En otros artículos hablaremos de esta " doble moral ".

Seguimos con el cigarrillo: Cuando das una calada el humo que se libera contiene alrededor de 4000 compuestos diferentes y de los cuales una veintena son cancerígenos, es decir provocan cambios en tus células hasta llegar a ser tumoral. !Que agradable verdad ¡.

Algunos de los compuestos cancerígenos:

 Alquitrán, igualito que el que se usa para hacer carreteras, si leíste el artículo anterior fliparás por el dinero que gastas para adquirir este alquitrán.

Uretano : Se utiliza en la fabricación de vehículos. Una calada equivale a un lametazo del salpicadero de tu coche. Es broma.

Benzopireno.

Cloruro de vinilo. Se utiliza en diferentes materiales de construcción plástica. Como tuberías.

Polonio 210. Es de las más peligrosas. Es radiactiva, si has leído bien. A modo de ejemplo: fumar una cajetilla diaria durante un año equivale a exponer tu cuerpo a 200 radiografía . Imagina el daño que sufren tus células.

Benceno: Para fabricar plásticos, se obtiene del petróleo crudo.

Gases Venenosos:

Butano, metano, amoniaco, ácido clorhídrico, monóxido de carbono, etc...

Metales Tóxicos:

Arsénico, plomo, cadmio, níquel, cromo, etc...


Monóxido de Nitrógeno y Óxido de azufre: Esto son especialmente tóxicos, dañan oxidando a los alveolos pulmonares, los encargados del intercambio gaseoso de los pulmones. Son responsables directos del daño profundo de nuestros pulmones provocando bronquitis crónicas y el Enfisema Pulmonar.

Y podría seguir escribiendo una larga lista de miles de compuestos. El engaño del tabaco es que el daño es acumulativo y las enfermedades asociadas a él aparecen a los años de comenzar su consumo. A partir de 25 años de consumo es frecuente que aparezcan los primeros daños. Es por esto que muchos pensamos : "No me sienta mal fumar", " a mí por ahora no me hace daño ", " me sienta bien después de comer", etc... Pero la verdad es que nuestro cuerpo sufre en cada calada y que el perjuicio se va acumulando en tus células, tejidos y órganos.

Tu cuerpo reacciona a cada calada, tu cerebro libera endorfina que hace sentirte bien, se libera Cortisol que hará que tu cuerpo falle en la síntesis y distribución de los lípidos, hasta hacer aumentar las cifras de triglicéridos y los depósitos de grasas abdominal y en el pecho.

Sigues fumando ese cigarrillo con el café y tus venas y capilares reaccionan, se produce una vasoconstricción, disminuyen de calibre. Aumentan las posibilidades de sufrir un infarto. Tus manos y pies se sienten frío.

El aumento de Co2 y la disminución del O2 hace que respires con algo de dificultad y te sientes más cansado, estas historia se repite en cada cigarrillo a lo largo del día.

Tus dedos amarillean al igual que tus dientes, tu aliento apesta, tu ropa desprende un olor fuerte y penetrante, nosotros vivimos ajenos a esto, son los no fumadores quienes se percatan de los olores peculiares de los fumadores.

La famosa " Piel de Fumador ". Arrugas profunda, tez grisásea, falta de luminosidad en el rostro, el código de barras sobre el labio superior, manos arrugadas y hasta el pelo luce con poca vitalidad, reflejo de que algo no anda bien en nuestra amistosa relación con el TABACO.


Después de leer todo esto me planteo ¿ CÓMO ES POSIBLE QUE LOS FUMADORES SE CUENTEN POR MILLONES ?, la respuesta es NICOTINA.

Seguirá.
Jesús Moreno.







martes, 30 de septiembre de 2014

Las cifras de Tabaco

Nos bombardean a diario con cifras, datos, estadísticas, pero tal exceso de información, creo personalmente, es perjudicial a veces, porque nos hace inmune ya a casi todo y es muy difícil encontrar una noticia que nos llame poderósamente la atención.

Vivimos inmersos en la era de la Información, la inmediatez, internet, las redes sociales, todo a la alcance de un click. No existen las distancias; lo alejado es cercano y ocurre muy a menudo que lo cercano está alejado.

Cada día son miles las personas que mueren a consecuencia del tabaco, el abanico de enfermedades asociadas a su consumo crónico es amplio, las Autoridades Sanitarias no para de advertir que nos encontramos ante una epidemia, pero en este caso no es una bacteria o un virus, es el humo de los cigarrillos el enemigo a vencer.

Según datos del Ministerio de Sanidad, en el año 2006 eran fumadores el 30% de la población en España. Un dato más a simple vista, o nos paramos un poco a estudiar este porcentaje.
3 de cada 10 españoles se declaran fumadores, casi uno de cada tres. Si lo extendemos a la población total veremos que la cifra es abrumadora: 12 millones de españoles consumen tabaco y encienden cada día millones de cigarrillos. 
Pongamos por ejemplo que cada uno de esos fumadores compra un paquete diario, una cajetilla de 20 cigarrillos a un precio medio de 4,5 euros. Cada día los españoles gastamos 54 Millones de euros en cigarrillos y en un año ! SORPRESA ¡: 19.700 millones de euros.

Un cigarrillo medio contiene 8 mg de alquitrán, 12 millones de cajetillas diarias ( 20 cigarrillos ) contienen casi 1900 kilos de alquitrán por 365 días nos dan 700.000 kilos de alquitrán.

Los españoles fumadores vierten cada año en sus pulmones 700.000 kilos de alquitrán cada año, pagando un precio de 19.700 millones de euros.  un kilo de alquitrán nos cuesta casi 28.000 euros,      ¿ sabéis cuanto vale un kilo de oro hoy mismo ?: 30,800 euros.

Todas estas cifras es para que reflexiones cuanto estamos gastando en cigarrillos, que manera de derrochar dinero a raudales a cambio de intoxicar nuestro cuerpo, envenenar nuestro organismo.

Seguirá.

Un saludo. Jesús Moreno.





La Nicotina tan adictiva como la cocaína

Si paseas por la calle fíjate en cuanta gente fuma, increíble verdad, son muchísimos, cada uno con su pequeña chimenea disfrutando del humo que expulsan por sus bocas. Tiene que ser algo muy placentero o gratificante porque se cuentan por millones los adictos a los cigarrillos.

Sí, has leído bien, ADICTOS, drogadictos, el fumador necesita cada pequeños periodos de tiempo su dosis de nicotina para evitar el " mono ", o síndrome de abstinencia, que provocaría si no le damos a nuestro cerebro la siguiente dosis, te recuerda esto a otras perdonas adictas a otras sustancias. La diferencia es que el tabaco es aceptado y está regulado su adquisición, pero imaginas si el paquete de cigarrillos costase 200 euros, sería digno de estudio el comportamiento de los fieles fumadores.

Que conste que en ningún momento voy a valorar a quien fuma, es libre y respeto al máximo la libertad de cada uno, sólo que me gustaría fuéramos legión los que dejamos ese veneno que está matando a millones de personas en el mundo cada año.

Nuestro cerebro recibe su dosis de nicotina en escasos segundos desde que damos una calada al cigarrillo, se liberan endocrinas y serotonina y es agradable para el fumador ese momento. Pasados unos 20 minutos nuestro cerebro nota la bajada de nicotina y demanda la siguiente dosis, podemos aguantar una hora, pero ya comenzarán los síntomas de la carencia de nicotina, para evitarlos encendemos otro cigarrillo. Así cada día, llegando a completar un ciclo cada día que suele necesitar unos 20 cigarrillos. De ahí que la mayoría de los fumadores fumen alrededor de un paquete o cajetilla diaria.

No deja de sorprenderme el cerebro y como nos hace ver la realidad de distintas formas, engañando a nuestro consciente para alcanzar su meta prefijada. El fumador es un adicto a la nicotina, alcaloide que produce una adicción muy importante, nuestro cerebro se acostumbra a ella y cuando detecta niveles bajo se encarga de hacernos necesitar un nuevo cigarrillo.

Con 14 años cogí mi primer cigarrillo, un celta corto, que fumaba habitualmente mi tío Rafael, me metí en el baño y me acerqué el cigarrillo a la boca, contento de emular a aquellos actores de las películas, varoniles y rudos que fumaban placenteramente, o a que jinete de Marlboro que cada día veíamos en los anuncios de televisión. Ahora me arrepiento de aquel día, que mala suerte, el destino me deparaba una larga amistad con el tabaco desde aquel momento.

Encendí aquel cigarrillo y chupé fuertemente, y ! que asco ¡, me dió un ataque de tos, me mareé y me quedó un sabor asqueroso en la boca. Así fue mi primera experiencia, la cual recuerdo a la perfección, una escena enmarcada en una situación peligrosa rodeada de misterio.

Y ¿por qué al fumador no le ocurre lo mismo que a mí la primera vez ?. Buena pregunta, y mejor respuesta. Nuestro cerebro enmascara los síntomas desagradable con tal de recibir su dosis de nicotina, nos hemos acostumbrado al humo, a llevar los dientes y los dedos amarillos, nuestra ropa, nuestros coches y nuestras casas apestan y amarillean y nosotros ni nos damos cuentas.

Nuestro cerebro nos hace ver al tabaco como nuestro amigo, el aliado perfecto, siempre está ahí y es válido para cualquier situación. Si preguntas a 100 fumadores verás que cada uno encuentra una situación ideal para cada cigarrillo y todas son válidas, la explicación es que somos nosotros los que asociamos el cigarrillo con una respuesta ante una situación.

Uno fuma para estar relajado, otro enciende un cigarrillo para no quedarse dormido a volante, uno fuma antes del acto sexual, otro después. Suena el teléfono y ante la incertidumbre encendemos un cigarrillo apresurado. Vamos al cine y cuando salen todos corren a encender ese cigarrillo tan deseado.

Algunos fuman relajados o otros lo encienden para estar activos, unos porque le ayuda a ir al baño, otros después de comer ( la mayoría ), el que mejor sienta del día.

Con lo anterior sólo quiero que veas que el cigarrillo cubre todas nuestras expectativas y por eso resulta tan duro aparentemente el dejar este vicio, porque no es sólo el enganche físico sino el psicológico el más duro. Porque nuestro cerebro a creado su mundo alrededor de tabaco, para asegurar que cumplamos fielmente con nuestro amigo y no sienta la falta de nicotina, un engaño que funciona a la perfección. Por eso los fumadores se cuentan por millones.  SEGUIRÁ.

Un saludo. Jesús Moreno.


lunes, 29 de septiembre de 2014

Dejar de Fumar es posible.

Hacía un poco de frío aquella mañana de septiembre, el sol no calentaba lo suficiente, no me quedaba otra que acurrucarme para no exponer mucho el cuerpo. Mi café con leche humeaba en la mesa del jardín y mi cigarrillo ya estaba también humeando. Se respiraba que el final de verano estaba ya muy cerca y yo seguía sin haberme pegado ni un baño, con la piscina a menos de 20 metros. En fin ya será el próximo año.

El día anterior había llegado de unos días de vacaciones en Berlín, una ciudad que recomiendo, a la altura de París y Londres, pero con unos precios bastante más económicos. Tuve la precaución de llevar hechos un montón de cigarrillos pero como siempre me pasa se acabaron antes de lo previsto y me tocó comprar un par de cajetillas. El precio algo más altos que en España.

Nello se sentó junto a mí y me pidió un cigarrillo, se lo ofrecí y plácidamente se lo encendió, lo saboreaba mientras tomaba su café. Tengo que reconocer que es uno de los cigarrillos que mas disfrutaba. No se como comenzamos a hablar del tabaco, la típica conversación que todos los fumadores nos planteamos alguna vez. "que asco de tabaco, que vicio más malo, lo tengo que dejar, no me hace aún daño, yo lo controlo, mañana lo dejo".
Siempre son las mismas frases y los mismos comentarios. Todos buscamos excusas para no dejar de fumar o nos auto convencemos que no es tan perjudicial o incluso que es agradable y exquisito.

Nello estaba triste por su abuelo, al que está muy unido, está muy enfermo, apenas puede respirar y casi no puede ni andar unos pasos. Un enfisema pulmonar está marcando su última etapa de su vida.
Fue hace un mes a verlo a Nápoles, y no paraba de pedir a Nello que dejara de fumar, que por favor no cometiera la misma estupidez que él.

Además algunos familiares cercanos habían fallecido de  cáncer de pulmón, su preocupación se notaba en su rostro, mientras los dos seguíamos soltando nuestra columna de humo, como dos chimeneas.

Pensé y le dije, " Nello creo que es el mejor momento para dejar esta mierda, en cuanto termine este cigarrillo se acabó, no lo pienso ni un segundo más". Nello con cara de sorpresa asintió y me dijo que de acuerdo.

Yo la noche antes había hecho unos 30 cigarrillos, hacía mas de dos años que no compraba tabaco en cajetilla, su precio era desorbitado, casi 5 euros, y algunos día compraba hasta dos paquetes.

me metí todos los cigarrillos que quedaban en la boca y encendí todos los que pude, y le dije a Pablo: "hazme una foto que es ta última vez que se me verá fumando".

Continuará.
Un saludo. Jesús Moreno.